Entre los 3 y los 6 años, los niños se encuentran en un período de aprendizaje delicado. A esta edad, pueden disfrutar asimilando conceptos, a veces difíciles, si lo hacen de forma práctica. En un aula Montessori, por ejemplo, una unidad decimal no es simplemente un número en un papel; es algo que el niño puede sostener en sus manos. Estos materiales concretos tienen como objetivo guiar al niño hacia el concepto abstracto en futuras situaciones de aprendizaje.
El nombre Montessori proviene de la fundadora de este método de enseñanza. El método Montessori aporta una filosofía y una metodología desarrolladas durante décadas gracias a los estudios de Maria Montessori. Maria Montessori fue médica, antropóloga y especialista en desarrollo humano. María dejó la medicina tras trabajar con niños con discapacidad, quienes alcanzaron un éxito sorprendente en el ámbito académico gracias a la atención y el enfoque de su trabajo. Hoy en día, el método se encuentra en escuelas de todo el mundo, tanto públicas como privadas. Consulte otra referencia:
https://revistaescola.abril.com.br/historia/pratica-pedagogica/medica-valorizou-aluno-423141.shtml
Los niños deben trabajar y vivir en entornos estructurados para sentirse seguros. Debido a esta sensación de "caos interno" y al deseo de comprender muchos conceptos nuevos, no pueden funcionar ni desarrollarse en un entorno desestructurado. El entorno Montessori es agradable, donde el niño se siente cómodo porque está organizado, tranquilo y sabe qué esperar.
El programa de enseñanza Montessori ayuda a los niños a desarrollar autocontrol, dirección e independencia. Un niño con estas habilidades puede adaptarse fácilmente a cualquier estructura educativa.
Montessori afirmó: "El mayor problema de la libertad; su significado y repercusiones deben comprenderse claramente. La idea adulta de que la libertad consiste simplemente en minimizar tareas y obligaciones debe rechazarse. La libertad otorgada al niño no es la liberación de sus padres ni de sus maestros; no es la liberación de las leyes de la naturaleza ni de la sociedad, sino la máxima libertad de autodesarrollo y autorrealización, compatible con el servicio a la sociedad". En el entorno Montessori, la libertad es la oportunidad de tomar decisiones adecuadas en un entorno que ofrece amplias oportunidades.
El entorno preescolar Montessori está diseñado para niños de 3 a 6 años. Dado que cada niño crece y madura de la misma manera, los materiales disponibles son variados y numerosos. La actividad adecuada para el momento oportuno se le presenta al niño cuando esté listo o puede elegirla por sí mismo según sus intereses. Sin embargo, ningún niño se ve limitado si sus habilidades indican la necesidad de avanzar y progresar, ni, por el contrario, ningún niño es presionado para desarrollar o perfeccionar habilidades que aún no está listo para dominar.
Los períodos sensibles de cada niño se pueden aprovechar en un entorno de edades mixtas. Al mismo tiempo, en un aula Montessori, hay alrededor de 300 actividades disponibles para presentaciones. Además, las ventajas de que un niño entre en el aula a los 3 años y permanezca allí hasta los 6 son numerosas. El niño tiene tiempo para adaptarse al entorno, crecer y desarrollarse sin tener que someterse a readaptaciones cada 12 meses. Los niños con más experiencia del aula ayudan a los más pequeños con sus tareas, creando así un ambiente no competitivo y muy acogedor. La transición del hogar a la escuela es mucho más fácil y agradable en este entorno.
Sí, los niños tienen experiencia grupal en actividades diarias, durante el recreo, en asignaturas especiales y en presentaciones grupales apropiadas para todos los alumnos. También trabajan en grupos pequeños en actividades académicas con frecuencia. Los niños también trabajan individualmente en diversas actividades para que puedan progresar según sus capacidades e intereses.
Se ha observado que los niños, durante el proceso de trabajo, demuestran autodisciplina y concentración. Disfrutan del trabajo si lo hacen por decisión propia y si es apropiado. La disciplina es responsabilidad del maestro, y la respuesta es: redirigir al niño hacia trabajos que requieran concentración. La filosofía Montessori se basa en el respeto. Cada individuo es libre de elegir.Límites que respetan los derechos de todos los demás. Existen reglas básicas dentro de las cuales todos pueden trabajar con tranquilidad y estas deben respetarse.